Especialización: ¿Un nuevo mundo?

22.11.2020

Fue en el año 1989 cuando escuché hablar por primera vez del término especialización, y me fascinó. Fue precisamente en una clase de 'Física', materia de la cuál no participaba mucho y me generaba cierta dificultad. Pero ese monólogo humanístico del profesor Meléndez terminó por elevarme.

En esa clase, fuera de libreto, comprendí que saber de todo un poco no alcanzaba. Que para triunfar en una profesión había que llevar la especialización al extremo.

Los falsos preconceptos de muchos años atrás en dónde una persona podía ser pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista como el genio Leonardo Da Vinci se acabaron.

Eso que pasaba en el Renacimiento, en los tiempos modernos sería una utopía. Salvo que existieran 'super hombres' en aquella época, lo cual dudo mucho. Me inclino más por construcciones propias del ser humano.

Hoy hay que estar contento si uno puede realizar correctamente una profesión.

Encuentro una relación directamente proporcional entre: a mayor especialización mayor prestigio. Eso es innegable.

En la medicina contamos con muchos ejemplos de ello, ya no alcanza con ser traumatólogo. La especialización llega por partes del cuerpo; así hay especialistas en manos, en columna, etc. Esa persona se dedica específicamente a tratar esa parte del cuerpo.

Veinticinco años atrás era de 'blando' ir a un psicólogo. Que un deportista tuviera miedos era de locos, mejor dicho de débiles. Hoy el 'psicólogo deportivo' aconseja a los deportistas de élite en llamada telefónica, Skype o videollamada,

Viendo el documental del tenista Andy Murray, que me sorprendió por varios lados, pude observar al psicólogo deportivo ayudarlo a decidir sobre su comportamiento en cancha, con los fans, etc.

En el mundo de la aviación te especializás en un tipo de avión. Uno tiene que sacar la 'habilitación tipo' a ese avión (type rating) y por ahí se focalizan después las búsquedas laborales. Los operadores no quieren pagar un curso inicial que puede rondar los 30.000 dólares. En algunas ocasiones ese type rating sirve para dos modelos de aviones similares: Embraer 175- 190. Por eso en las compañías aéreas dividen a los pilotos por flotas. El que vuela un Airbus A340 no puede volar un Embraer 190 y viceversa.

El tipo de avión que uno vuela termina siendo como un cheque al portador en el caso de búsquedas laborales. Hay aviones más buscados que otros. Algunos que desaparecen del mercado o pasan a ser aviones cargueros,

Un piloto de línea pasa entre 15 y 30 días haciendo el curso teórico del avión que va a volar. Y una vez aprobado ese curso pasa por un GFS, un simulador estático de bajo costo, sin comandos, solo con pantallas táctiles, para aprender las secuencias, la ubicación de cada 'switch', etc.

Recién ahí entra a hacer el simulador que según el tipo de avión le puede llevar entre 8 y 12 turnos de cuatro horas cada uno,

Una vez aprobado el simulador rinde el examen ante la autoridad aeronáutica de su país, y está en condiciones de volar 'ese avión '.

La especialización llega a tal punto que hay profesiones que no entendemos por su nombre: Yo estoy con el 'Big Data' me decía un amigo... mientras casi me lo confundía con el 'Big Bang'.

Siempre sobrevuela la pregunta entre los aficionados: ¿Si vos tuvieras que aterrizar un Boeing B747 lo podrías aterrizar? La respuesta es un sí tibio. Ya que obviamente tendría la ventaja de conocer los instrumentos básicos, entender cómo utilizar la FMS, pero poco o nada sabría de la performance del avión, las velocidades a las que aproxima, y lo más crítico, no estaría familiarizado con la perspectiva de un aterrizaje desde la altura en la que está ese cockpit,

Bajo esta perspectiva no es tan sencillo como el aficionado promedio piensa. Es la especialización la que mete su impronta, y nos deja atrapados allí,

La pregunta del millón es o sería: ¿puedo sobrevivir en este mundo cada vez más competitivo sin estar especializado? En mi opinión, la respuesta a esa pregunta es un rotundo NO.

Yo les diría lo mismo que me dijo el profesor Meléndez cuando cursaba el cuarto año del colegio secundario. Muchachos/as especialícense. Es la única garantía de supervivencia en este mundo actual.

Si no pregúntenle a todos aquellos que estaban especializados en el mundo informático, el del big data, el del e-commerce cómo sobrevivieron y hasta evolucionarían en el transcurso de esta pandemia, mientras millones perdían sus trabajos por no poder asistir a ellos por el aislamiento.

Un clásico ejemplo del 'especialízate y reinarás'.

Christian Carollo 

@elpilotoqueescribe

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