El legado de Roger Federer
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Si pensamos en
un deportista de élite con disciplina, imagen y carisma en el ámbito del tenis
podemos pensar en dos o tres. Rafael Nadal, Roger Federer, y hasta Novak
Djokovic, aunque con menos carisma. Si a esa búsqueda del tenista más completo
le añadimos gracia, movimientos perfectos, y una personalidad qué difícilmente
pierda el foco nuestra búsqueda se va a acotar a sólo una opción: Roger
Federer.
El tenista que
flota en el court, levita, que tiene movimientos salidos de la danza, y rara
vez transpira. Un humano diseñado para ser el máximo exponente del tenis
mundial.
Hizo del tenis algo más lindo, vistoso, con golpes que nadie puede imitar; Movimientos
que ni él creo que pueda llegar a comprender ni explicar. Solo Dimitrov se le
asemeja en su técnica y por ello fue bautizado como 'Baby Federer 'en sus
inicios.
Federer: El chico con el pelo pintado de amarillo y acné en su rostro que revoleaba y rompía raquetas envuelto en frustración y un día se prometió ser un caballero dentro de la cancha. ¿Le habrá ayudado provenir de un país del primer mundo y de muy bajo perfil en el moldeo de su carácter? Seguramente que sí. Difícilmente veamos a un sudamericano, plagado de dificultades y sacrificios en su andar, deslizarse con el estirpe de un Roge Federer o Stefan Edberg. En el hemisferio sur son guerreros con raquetas, dispuestos a matar o morir. Con apodos como Titán (Hernán Gumy) muy bien puesto por el periodista Alfredo Bernardi, o Rocky (Guillermo Pérez Roldán). Una rara excepción es la de David Nalbandián, nacido en Unquillo, Córdoba y apodado 'el rey David'. Para el resto solo queda la batalla, salvo que se venga dotado como 'el mago' Coria. El capitán de Copa Davis, un exponente de uno en un millón.
Pero volvamos por
Roger: Con Rolex en su muñeca, elegante vestuario blanco en Wimbledon, este
caballero armado por una asesora personal y las grandes marcas nos hipnotizó
dentro del court no sólo a los aficionados y amantes del tenis sino a las
grandes corporaciones que pusieron cifras astronómicas para tenerlo de imagen.
Nike, Wilson, Uniqlo, entre otras. Hasta creó su propia marca Roger Federer: RF
al mejor estilo Michael Jordan.
Ahora bien, ¿no serán demasiadas las recompensas para una persona que sin jugar
durante un año entero fue quien más dinero ganó en el circuito del tenis entre
2021 y mitad del 2022 (unos 90 millones de dólares estimados).
¿Qué nos pasa como sociedad que debemos premiar con exceso a estos superhéroes
o reyes que todo lo encandilan? ¿Y ahora rendimos pleitesía por su retiro en un
sin fin de salutaciones alrededor del mundo, venerándolo como si fuera un faraón
del antiguo Egipto?
Creo que estamos exagerando. Los dioses terrenales no existen. Los superhéroes
solo en la ficción. Pero no logro comprender como al ser humano le gusta
endiosar a personas normales como vos y yo, solo por tener una habilidad.
Endiosar a Maradona terminó arruinándolo. No hay ser humano que tolere
semejante veneración.
Pero somos todos nosotros los culpables de tales aberraciones.
Escuché durante la pandemia una información que me hizo mucho ruido: médicos
infectólogos, especialistas en prevención, investigadores/as del COVID que
pasaban noches en vela tratando de crear una vacuna que salvara a la humanidad
y cobraban 2000.- o 3000.- dólares o euros al mes. Esfuerzos poco reconocidos
con laboratorios que terminaban llenando sus arcas. Recuerdo haber visto
comparaciones entre los sueldos de Messi y Cristiano Ronaldo con sus ingresos
de siete cifras en relación con esos magros ingresos para quienes podían frenar
una brutal pandemia con millones de bajas a nivel mundial.
Discúlpenme por mi exabrupto pero me altera la imbecilidad humana. Volviendo por Roger, él no tiene la culpa. Hizo lo mejor por el tenis, lo
enalteció, lo llevó a niveles estratosféricos. Se mantuvo en la élite mundial
por décadas, batió innumerables récords, prolongó su legado por encima de los
40 años cuando Agassi se retiró con 36 sintiéndose ya un anciano.
Me saco el sombrero por Roger, es el Vilas internacional. No engrandeció al
tenis en un sólo país como el gran Willy (Vilas) sino a nivel global. Pero
terminemos con la pleitesía; por favor. Creo que ni a él le gusta ser llevado a
ese pedestal de único y el mejor; dejémosle esa locura a Floyd Mayweather
(GOAT) que se retiró invicto del boxeo con 50 victorias y ninguna derrota, que
disfruta de exhibirse y se enoja fuertemente cuando alguien por la calle no lo
reconoce.
Dejémoslo tranquilo a Roger. Mucho hizo ya. Un ser sensible, de llanto fácil
que prefiere el perfil bajo y ser un ser humano más.
Tiene aún toda una vida por delante y grande puede llegar a ser su vacío si no lo dejamos continuar con normalidad. Pregúntenle sino a nuestro querido 'Batata Clerc' por el día después.
Christian G. Carollo
@elpilotoqueescribe
www.elpilotoqueescribe.com.ar
20/09/22